Hombre consultando sus finanzas

Ahorrar e invertir son hábitos que nos conducen a llevar vidas más plenas, puesto que nos regresan la seguridad ante cualquier adversidad.

En México, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2018, se estima que alrededor de 8 de cada 10 mexicanos ahorra parte de sus ingresos. ¿Tú eres uno de ellos? Aunque parece un porcentaje alto, todo se complica cuando sólo el 15% de ellos guarda en instrumentos formales como bancos, fondos de inversión, entre otros y la mayoría prefiere las tandas, o simplemente, guardar su dinero en casa.

Tener el dinero en cuentas de banco, no sólo te brindará más seguridad sino que también será más fácil crear una disciplina financiera, con objetivos, metas a corto y largo plazo e incluso herramientas para comenzar a hacer crecer tus ahorros. 

Empecemos por hablar de por qué es importante tener disciplina financiera y cómo puedes empezar a crear mejores hábitos para mantener el enfoque en tus finanzas y vivir con más tranquilidad.

¿Por qué es importante la disciplina financiera? 

Cuando hablamos de disciplina financiera nos referimos a la capacidad que tenemos las personas para tomar decisiones adecuadas, en relación al dinero, para satisfacer nuestras necesidades.

Podría decirse que cuando somos disciplinados permitimos que la razón triunfe sobre nuestras emociones, piensa en cuántas veces cediste ante un capricho o compraste algo que no necesitabas solo por que tus emociones te impulsaron a hacerlo. De alguna manera, se requiere inteligencia emocional para poder llevar una vida financiera en orden. 

Piensa como un atleta, como en toda disciplina, además de ser bueno necesitas conocer muy bien el deporte que deseas practicar, ejercitarse constantemente y crear hábitos positivos que te sirvan para seguir mejorando. En las finanzas es igual, debes aprender, conocer la técnica y mejorar tu comportamiento. Cuanto más conocimientos adquieras en ambas, más éxito tendrás administrando tu dinero.

Por ejemplo, quien conoce conceptos de ahorro y los implementa en pequeños actos en su día a día, alcanzará a su debido tiempo la llamada libertad financiera.  Así que ya sabes, solo toma un poco de práctica. Dos tips que puedes seguir para comenzar son: 

Practica la inteligencia emocional

Somos seres que se guían por instintos, emociones y la razón. Pero no todos ellos son benéficos para nuestras finanzas, es necesario comprender nuestros impulsos y aprender a controlarlos para tener unas mejores finanzas. 

En ocasiones nos dejamos llevar por los sentimientos o la emoción al momento de hacer compras  o buscamos demostrar algo usando el dinero del que carecemos. Estos comportamientos nos conducen a tener más y más problemas financieros y tienen repercusiones en todas nuestras relaciones, tanto en los negocios como con la familia.

La inteligencia emocional determina nuestras decisiones financieras y sin duda nos ayuda no solo a tener finanzas personales más sanas sino a llevar un mejor estilo de vida en general, con completa honestidad de lo que está realmente a nuestro alcance.

Se consciente con los gastos 

Ser consciente es reflexionar sobre el resultado de las elecciones que haces todos los días.  Con el dinero no es diferente. Las decisiones mal tomadas en cuanto a gastos del día a día, ponen a mucha gente en problemas financieros. 

Para iniciar este proceso de mejora, primero debes asimilar que la responsabilidad es tuya. Después de esta toma de conciencia de que el dinero no sólo es un medio para sobrevivir sino que también puede ayudarte a lograr tus metas más grandes. Esa es tu meta, lograr que el dinero trabaje para ti,  pero para ello, la disciplina financiera es fundamental. 

El pensamiento del atleta de alto rendimiento aplicado a la disciplina financiera

Cuando ves a un atleta alcanzar el éxito ¿cómo crees que lo logró?  Más que cuestión de suerte es una disciplina en la que el cuidado, el entrenamiento y la concentración son indispensables para alcanzar sus objetivos. 

 Así que pregúntate ¿cuál es tu objetivo? ¿Por qué buscas alcanzar la libertad financiera? Y qué estás dispuesto hacer para alcanzarlo. Con disciplina financiera podrás pensar y actuar cada día con tu objetivo en mente hasta lograrlo. Te compartimos algunos consejos prácticos que te pueden acercar a esa meta:

1. Establecer metas y definir objetivos a corto, mediano y largo plazo 

El objetivo del atleta es ganar y alcanzar un alto nivel de rendimiento para competir en campeonatos internacionales. A corto plazo, este atleta debe primero emerger en los campeonatos regionales. A mediano plazo, sobresalir en los campeonatos continentales y, finalmente, a largo plazo, competir en los campeonatos mundiales. Esa es la escalada. 

En nuestras finanzas, la lógica sería organizar primero las cuentas y después de esto, empezar a evaluar nuestras opciones para ahorrar, crear un fondo de emergencias, reservar dinero extra para pagar nuestras obligaciones y deudas, y poco a poco buscar maneras de generar ingresos pasivos e invertir. 

2. Hacer de este objetivo una prioridad 

Un atleta se despierta todos los días enfocado en su objetivo. Se entrena con disciplina y concentración para lograr su sueño. En tus finanzas, debes mirar con el mismo enfoque poniendo tu libertad financiera como una prioridad, así las posibilidades de éxito serán mucho mayores.  

3. Tener una actitud positiva y vislumbrar el éxito 

Renunciar a las satisfacciones instantáneas y a los deseos de consumo no es una tarea fácil. Pero entender que el sacrificio es temporal y que la recompensa valdrá mucho, puede ayudarte a mantener la concentración y a conservar el dinero para cuando surja la necesidad de comprar algo. 

4. Busca el conocimiento y la ayuda de los profesionales 

No necesitamos saberlo todo. Es muy importante obtener la ayuda de profesionales calificados para guiarnos y ayudarnos a organizar nuestras finanzas y planificar las inversiones. El atleta que sube al podio necesita un técnico, un entrenador, un nutriólogo, médicos y una serie de otros profesionales, que contribuyan a hacer realidad ese sueño. ¡Tú también lo necesitas! 

En la vida financiera es importante buscar la orientación de consultores, que puedan construir a medida un plan de ahorro e inversión que nos ayude a acercarnos a lograr nuestro objetivo. 

5. Gestión de riesgos 

Para tomar mejores decisiones, es importante aprender a analizar los pros y contras. Aprender a anticipar riesgos es primordial, ya que siempre estarán presentes en nuestras vidas. 

En caso de perder nuestra fuente de ingresos y de la ausencia de otros bienes que puedan utilizarse para pagar deudas de alto costo, es posible que entremos en un ciclo de endeudamiento muy difícil de abandonar. Arriesgarse no es malo, lo que es malo es no gestionar estos riesgos, es decir, no prever que algo puede salir mal y “dar un paso más grande de lo normal”. 

6. Control de gastos y presupuesto

Hay una frase que es casi un mantra de la educación financiera: “gasta menos de lo que ganas e invierte la diferencia”. Para que esa frase sea real en la vida de las personas, es necesario aprender a llevar un buen seguimiento de los ingresos y los gastos. 

Es esencial tener un presupuesto personal o familiar y anotar todos los gastos, preferiblemente en el momento en que se producen. 

Estas notas deben contener cuatro elementos: fecha, descripción, categoría (alimentación, vivienda, educación, entre otros) y cantidad gastada. Puede hacerse en un pequeño cuaderno, una hoja de cálculo de Excel o una aplicación de teléfono móvil. Lo que importa es llevar un control. 

7. Análisis y planificación

Con el presupuesto actualizado, es posible saber cómo se está gastando el dinero. El siguiente paso es analizar las prioridades, luego cortar los excesos y gastos fantasma. Aquí se sugieren varias reglas porcentuales para la gestión del presupuesto. 

Ejemplo 1:

  • 10% para la reserva de emergencia
  • 10% para invertir en educación u otro proyecto
  • 10% para ocio
  • 10% para sueños a largo plazo
  • 60% para gastos de mantenimiento

Ejemplo 2:

  • 15% para la reserva de emergencia y, después de tenerla, empezar a invertir
  • 35% para gastos de estilo de vida (como ocio y hobbies)
  • 50% para gastos esenciales (comida, vivienda, ropa, entre otros).


El ajuste puede hacerse de acuerdo con la realidad financiera de cada persona o familia. Para los que viven con la familia, es importante involucrar a todos en el proceso, anotar los gastos y analizar juntos, al final de cada mes, el resultado del presupuesto. También deben decidir juntos qué ajustes deben hacerse y comprometerse a ejecutarlos.

8. Reserva de emergencia

La vida es demasiado compleja para creer que todo sucederá como se ha predicho. Así que lo mejor es estar preparado para situaciones de emergencia. Tus primeros ahorros deben utilizarse para empezar a formar la reserva de emergencia.

Lo ideal es que esta reserva sea equivalente a 12 veces tus ingresos actuales o los de tu familia. Puede ser más alto o más bajo, dependiendo del nivel de seguridad deseado.

Recuerda también que este dinero debe ser una inversión financiera de bajo riesgo y con alta liquidez, es decir, que se pueda retirar fácilmente de ser necesario utilizarlo. 

9. Inversiones 

Una vez hecha la reserva de emergencia, puedes empezar a apartar tus ahorros en fondos de inversión u otros activos, respetando siempre tu perfil de inversionista.

Este perfil define la relación que tienes con el riesgo / rendimiento. Si quieres grandes obtener ganancias en un corto plazo necesitas entender que tomarás grandes riesgos. Esto significa que si la inversión va bien, la ganancia será alta, pero si va mal, la pérdida también será alta.

Quienes no se sientan cómodos con esto deben buscar inversiones de menor riesgo y, en consecuencia, de menor rendimiento o rentabilidad. 

Si no estás seguro cuál es tu perfil, hay algunas pruebas gratuitas en línea que te pueden ayudar a determinarlo. Otra forma es probar varias inversiones con poco dinero. La práctica revelará cómo reaccionas realmente a las posibilidades de ganancia y pérdida, porque podrás a prueba tus emociones.

¿Qué te parecieron estos consejos para mantener disciplina financiera?¿Pudiste identificar nuevos hábitos que puedes empezar a aplicar hoy? ¡Compártelo con tus amigos y familiares!