Vivir en pareja no es tan fácil como las películas nos hacen creer, ajustar tu rutina diaria, compartir espacio, tiempo, comidas y sobre todo ponerse de acuerdo. Por supuesto que tiene sus momentos maravillosos y también sus momentos difíciles, pero parte esencial de dar ese primer paso es ser responsables entre sí.

Eso incluye, ser responsables financieramente. Hablar de finanzas se vuelve tan importante como hablar de lo que te gusta y lo que no; si bien en las citas y el noviazgo creamos un acuerdo sobre quién paga qué, quién invita a quién etc. Vivir juntos implica replantear esos acuerdos y sumar nuevos. 

Así que hablemos de cómo llevar esas finanzas en pareja, cómo incorporar el tema financiero a tu vida amorosa sin que eso cause problemas y por el contrario les permita alcanzar más objetivos como pareja. 

¿Cómo llevar las finanzas en pareja?

Honestidad ante todo 

En todas los tipos de relaciones la honestidad es clave así que ¿por qué no debería de serlo cuando de finanzas se habla? Si están comenzando a plantearse vivir juntos, el primer paso es ser honestos entre sí. 

Hablen abiertamente de su situación financiera, cuánto ganan, qué deudas tienen, en qué les gusta gastar más, qué metas tienen.  

¿Te imaginas que no sabes la situación financiera de tu pareja y le propones un viaje por Europa? Probablemente para no quedarte mal acepte ir contigo, pero al regresar tendrá muchos más problemas económicos que antes. O incluso algo más sencillo, ir a comer todos los fines de semana a restaurantes puede no significar lo mismo para tus finanzas que para las suyas. 

¿Ves por qué es importante conocer más sobre sus finanzas? Así podrán planear qué hacer acorde a los presupuestos de ambos y evitar la famosa infidelidad financiera. 

Siempre tengan un presupuesto

Cuando conozcan las finanzas del otro es momento de comenzar a planear. 

  • ¿Dónde vivirán? Establezcan un presupuesto máximo de lo que pueden gastar en renta, determinen qué zona les conviene más dependiendo de dónde trabajan y cuánta distancia deben transportarse. 
  • Alimentación. Determinen cuánto de su presupuesto pueden destinar a la alimentación y evalúen qué es más económico salir a comer o cocinar en casa. Incluso pueden determinar el monto máximo que gastarán en cada salida a comer. 
  • Servicios.  No necesitas tener suscripción a todas las plataformas on demand de la vida, determinen qué es indispensable y cuáles pueden dejar atrás. Incluso pueden buscar planes familiares que suelen ser más económicos. 
  • Entretenimiento. Si bien en tu presupuesto mensual debes tener en cuenta un porcentaje para el entretenimiento y disfrutar de la vida, como pareja siempre es recomendable destinar un poco para sus planes juntos; por ejemplo puedes determinar “iremos 3 veces al cine al mes” , “haremos una comida en algún restaurante una vez por mes”, etc. 

La clave es la equidad 

Muchos te recomendarán dividir todo al 50%, pero seamos honestos ¿ganan lo mismo? ¡Sí es así entonces sigue ese consejo!

La realidad es que muy rara vez tenemos el mismo nivel de ingresos que nuestra pareja, puede ser porque sus profesiones son distintas o bien tienen un factor de género en su contra. En estas situaciones destinar el 30% de tus ingresos a la renta no significará lo mismo para ti que ganas menos, que para quién gana más. 

Lo recomendable es llegar a un acuerdo, ver quién puede cubrir los gastos más pesados sin que eso signifique un problema para sus finanzas y quien puede tener una aportación en otros pagos acorde a su nivel de ingresos. 

Fíjense metas financieras personales

Sí, vivir en pareja es maravilloso, pero también eres alguien especial con metas, sueños y ambiciones. No te dejes atrás.  

Si tienes el sueño de estudiar un posgrado, de viajar con tus conocidos, de comprarte un auto, ¡hazlo!  Dentro de tu presupuesto establece un porcentaje de ahorro para lograr esos sueños. Tu pareja puede ayudarte motivándote, recordándote lo que quieres lograr, e incluso ayudándote a no gastar tanto. ¡Y por supuesto tú puedes hacer lo mismo por sus metas!

Compartan las metas grandes 

Lo mejor de vivir en pareja es que ahora pueden plantearse metas financieras más altas, que muchas veces es imposible lograr siendo uno. 

¿Qué tal comprarse una casa? ¿Qué tal adquirir un auto juntos? ¿Qué tal emprender un negocio? Hablen de sus sueños y si comparten uno ¡vayan a por él! 

Diversos créditos pueden brindarte la opción de tener co-acreditados, es decir que más de una persona sea el titular del crédito, así puedes acceder a montos más altos y pagar la cuota mensual entre ambas personas. 

 

Llevar las finanzas en pareja no debería ser un problema, puede que no parezca la conversación más romántica pero tenerla en tus primeros momentos como pareja te evitará más de un conflicto a futuro. Así podrán dedicar todo el tiempo que resta a hacer crecer el amor. ¿Tienes algún otro consejo sobre cómo llevar las finanzas en pareja? ¡Cuentánoslo! 

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